¿HDD o SSD? ¿Qué unidad de almacenamiento comprar?

Esta guía se ha realizado después de investigar el mercado de los discos duros y unidades de estado sólido, con la intención de facilitarte la adquisición de este dispositivo.

Comprar un sistema de almacenamiento no es solo elegir la capacidad de almacenamiento, sino que debemos tener en cuenta otras características como la velocidad y la conectividad.

Índice de contenidos

1º Piensa el uso que le vas a dar a tu unidad

Si necesitas alta capacidad de almacenamiento escoge un disco duro mecánico o HDD (el de toda la vida). Un ejemplo de uso para este tipo de disco duro es tener una copia de seguridad.

Si lo vas a utilizar moviendo información de forma continuada escoge una unidad de estado sólido SSD (muy útil para el Sistema Operativo), ya que es más rápida. Imagínate que lo quieres usar con tu portátil para trabajar editando un video y tienes poca capacidad en el mismo, este tipo de disco te permitirá realizar esa tarea de forma más fluida.

2º Conectividad

Ahora que ya sabes el uso y tienes una idea del tipo de disco que te interesa vamos a ver que tipo de conexión te interesa.

En relación con la conectividad debemos diferenciar entre las unidades internas y externas, o dicho de otra forma las que van a ir dentro de un ordenador (sobremesa o portátil) y las que van fuera conectadas mediante algún cable al dispositivo.

Desde el punto de vista interno:

  • IDE
  • SATA
  • PCIe más conocidas como NVME (formato de forma M.2)

El IDE es una conexión antigua y lenta, en comparación con las otras, que podemos olvidar en los ordenadores modernos.

SATA ha sido durante mucho tiempo la más usada, permitió aumentar la velocidad de transferencia de datos entre la unidad de almacenamiento y el ordenador mejorando el rendimiento del mismo.

Las unidades NVME con el formato de forma tipo M.2 actualmente son las más rápidas.

Las conexiones en las unidades externas, sean discos duros o SSD, que podemos encontrarnos son estas:

  • USB
  • Thunderbolt
  • eSATA
  • Firewire
  • (IEEE 1394)

USB
Es el puerto más común hoy día, pero en esas siglas se engloban las distintas versiones del mismo que hay que tenerlas en cuenta para aprovechar lo máximo que se pueda las características del dispositivo.

Para ir al grano te aconsejo ver discos con la versión USB 3.0 o 3.1 sea “tipo A” o el nuevo formato denominado “tipo C”.

Conexiones USB

Thunderbolt
Es un puerto muy interesante y si nos vamos a la versión 3 del mismo más rápido que el USB, implementado de serie por regla general en los Apple nuevos.

Por ahora no te lo aconsejo a no ser que tengas un ordenador Apple, además se sobrevienen una serie de cambios para terminar de incluir Thunderbolt en el estándar USB 4 (más abajo de doy detalles técnicos sobre este y otros temas).

Dibujo de puerto Tunderbolt

eSATA
Es una evolución del puerto SATA interno para llevar la mayor velocidad de transferencia que el USB 2.0 al exterior del ordenador, pero los cambios en las versiones USB 3 y 4 están dejando atrás a este puerto.

Ethernet

IEEE 1394 mas conocido como Firewire
Actualmente lo descartaría debido a que la tecnología USB y Thunderbolt lo ha terminado superando.

3º Precio ¿Cuál es más económico, HDD o SSD?

Aunque los precios vienen bajando en los últimos tiempos, los SSD son más costosos que los discos duros HDD, especialmente si superan los 2 TB de almacenamiento. En algunos casos, ¡la diferencia es del doble!

Si bien la inversión puede resultar algo costosa, debes tener en cuenta que estás adquiriendo un dispositivo más rápido, eficiente y en términos generales más duraderos.

De todas maneras, en el mercado se pueden encontrar muy buenas unidades de estado sólido (SSD) de hasta 500 GB, un 15-20 % más costosas que un disco duro promedio de 1 TB.

Lógicamente, en el proceso de compra va a influir también el tipo de uso que le sueles dar al ordenador. Si estás construyendo un sistema veloz, por ejemplo, para jugar videojuegos, vas a necesitar de una mayor energía y portabilidad, y allí una SSD será la mejor opción para tu equipo.

Por otra parte, en la gran mayoría de los equipos de escritorio, instalar un disco duro extra es fácil y barato, por lo que resulta una buena opción si en el futuro necesitas más almacenamiento.

Además, contar con una unidad de datos separada, te va a permitir actualizar o reinstalar tu sistema operativo con un mínimo esfuerzo.

Con estos datos ya deberías tener una idea de que disco comprar, pero si necesitas datos más técnicos sigue leyendo.

Diferencias técnicas entre los discos duros y las unidades de estado sólido

Capacidad de almacenamiento

Uno de los aspectos en los que un disco duro tradicional muestra una considerable ventaja, es en la capacidad de almacenamiento. Y es que es muy fácil encontrar en el mercado actual, diversos dispositivos con varios terabytes de memoria, sin que esto afecte demasiado el precio.

En contraste con esto, las unidades SSD que superan los 2TB, por ejemplo, suelen ser sumamente costosas. Es por eso que, si quieres guardar archivos a largo plazo o almacenar carpetas grandes, los HDD son los discos duros más recomendables.

Durabilidad

Los discos duros HDD perduran más en el tiempo, porque los platos que graban y leen datos pueden durar años sin que se desgasten. En el caso de las unidades SSD, sus células de memoria tienen una determinada vida útil y está calculada en base al número de operaciones de escritura que tenga.

Una vez excedido este número, simplemente dejarán de funcionar. Hay que tener en cuenta que se están desarrollando tecnologías para grabar una mayor cantidad de bits por celda, razón por la cual su expectativa de vida es cada vez menor.

De todas maneras, los avances en el diseño de las SSD tienen métodos para poder distribuir mejor el desgaste y así lograr que las células perduren más tiempo, aunque siguen siendo inferiores a comparación del disco duro HDD.

Velocidad

Cuando hablamos de velocidad, hacemos alusión a la capacidad que tiene el dispositivo para leer y escribir datos. En el caso de los discos duros, la rapidez a la que giran sus discos ayuda a determinar los tiempos que tardan para este tipo de procedimientos.

Este es un punto muy importante a comprender, porque ambos presentan diferencias notorias. Pues bien, al acceder a un archivo, la parte dedicada a la lectura del cabezal, señalará el posicionamiento de las secciones magnéticas (mientras vuela sobre los platos giratorios).

Siempre que el archivo que se está leyendo se haya escrito de forma secuencial, el disco duro será capaz de leerlo rápidamente.

Sin embargo, cuando el disco se va llenando, se produce lo que conocemos como “fragmentación”, lo que hace que el proceso de lectura de la información se demore un poco.

Con las unidades SSD esto no es un problema, porque los ficheros se escriben de manera fragmentada mediante sus celdas. De hecho, estos dispositivos están especialmente diseñados para que el acceso a las celdas sea simultáneo, lo que agiliza notablemente el procedimiento.

Esto significa que los archivos se leen a una velocidad increíblemente rápida, mucho más de lo que se puede lograr con un disco duro HDD, independientemente de cómo sea su fragmentación.

Por otra parte, esta cualidad de los SSD, hace que el sistema se sienta muy ágil, ya que tiene la capacidad para acceder a los datos de todo el disco, produciendo lo que se conoce como “random access” (acceso aleatorio).

De todas maneras, es preciso señalar que este beneficio de lectura rápida, trae también una desventaja que debemos tener en cuenta. Es que, como explicamos anteriormente, las células se desgastan con el tiempo.

Esto se produce ya que empujan electrones mediante un portal para establecer el contenido, lo que va agotando a la celda y, con el correr del tiempo, reduce su rendimiento.

Hay que decir que el desgaste de las SSD toma un buen tiempo. De hecho, es probable que tengas que actualizar el almacenamiento de tu ordenador, o necesitar más espacio, antes de que el dispositivo empiece a fallar.

Además, en la actualidad existen tecnologías que ayudan a evitar que se degraden rápido. Un ejemplo es TRIM, que posibilita que el sistema operativo le comunique a la unidad de estado sólido (SSD), que bloquee los datos que ya no están en uso (como los que se dejan al momento de borrar ficheros).

Duración de la batería

En este punto, hay que decir que las unidades de estado sólido (SSD) tienen un consumo de energía mucho más eficiente, debido a que el disco entra en reposo con mayor frecuencia que los discos duros tradicionales.

Tamaño, forma y probables daños físicos

Los discos duros HDD son mucho más vulnerables a sufrir daños o roces, porque están compuestos por piezas mecánicas. Si un ordenador se cayera, es muy probable que todas estas partes choquen, lo que, por supuesto, hará que pierdas tus datos y además tendrás que reemplazar el disco.

Las unidades SSD, por su parte, no tienen partes móviles, por lo que sobreviven mejor a golpes, caídas o accidentes que pueda tener tu ordenador. Sin duda es un factor a tener en cuenta, porque muchas personas llevan consigo el equipo al trabajo, a un café o a la universidad.

La forma de ambos dispositivos de almacenamiento, es otro de los aspectos a detenerse. Las unidades de disco duro HDD para ordenador de escritorio son de 3,5”, mientras que para las portátiles es de 2,5”.

Los SSD se están extendiendo hasta alcanzar una gran variedad de diseños y tamaños. El estilo más común es el 2,5”, aunque en el último tiempo han aparecido dispositivos más pequeños, basados en factores de forma como M.2 y PCIe.

Ventajas y desventajas de las SSD y los HDD

Ventajas de una SSD

Sin duda, la principal característica que ha convertido a los SSD en dispositivos extremadamente demandados, es el rendimiento que ofrece a los usuarios, gracias a sus microchips con memorias flash interconectadas. Además, la ausencia de partes mecánicas, ha permitido que sean unidades mucho más rápidas, haciendo que Windows, por poner solo un ejemplo, pueda iniciar en apenas 10 segundos y que los programas se abran de forma instantánea. Otro de los beneficios de las unidades de estado sólido (SDD), es que son capaces de ejecutar varias tareas al mismo tiempo sin que el equipo pierda rendimiento, por lo que, si sueles abrir varios programas o archivos, ¡no vas a tener ningún inconveniente! Al margen del rendimiento que ofrece la unidad SDD, este dispositivo brinda también otros beneficios que vale la pena destacar:

  • Tamaño físico: las SSD ocupan mucho menos espacio que los discos duros tradicionales, especialmente las unidades M.2 (miden apenas 22 mm x 80 mm).
  • Menos consumo: como no tienen partes mecánicas, las unidades de estado sólido necesitan menos energía para funcionar.
  • Mayor fiabilidad: la ausencia de partes mecánicas, hace que las SSD sean también mucho menos propensas a ralladuras, golpes y otras averías que los discos duros tradicionales.
  • Silenciosas: la ausencia de una placa metálica giratoria y un brazo de lectura móvil, hace que las unidades SSD funcionen de forma completamente silenciosa.

Desventajas de una SSD

Al margen del precio, aspecto en el que ya hemos profundizado, el almacenamiento SSD presenta algunas desventajas que vale la pena conocer. Una de ellas, es que su capacidad es limitada, la cual suele ser de 128 GB (aunque existen dispositivos de hasta 4 TB).Por otra parte, tienen un ciclo de escritura limitado, porque las memorias flash solo se pueden utilizar para un número finito de escrituras. En este sentido, una SSD no puede escribir un solo bit de información sin borrar y luego reescribir bloques de datos muy grande de una sola vez. Por último, otra desventaja es la disponibilidad en el mercado, que es mucho menor en comparación con los discos duros HDD, aunque en los últimos años vienen apareciendo cada vez más unidades de estado sólido (SSD).

Ventajas de un HDD

Sin duda, la capacidad de almacenamiento de datos, es la principal ventaja que ofrecen los discos duros HDD, por lo que, si en tu ordenador sueles guardar muchos archivos multimedia, te pueden resultar muy útiles.

Además, son dispositivos que tienen un promedio de vida largo, especialmente si eres cuidadoso con la manipulación de tu ordenador. Eso sí, frente a una caída o roce, es probable que el disco se dañe.

Otro de los beneficios que presenta el almacenamiento en un disco duro HDD es que, frente a un inconveniente que puedas tener en tu sistema operativo, las probabilidades de recuperar los datos son muy elevadas.

Por último, en comparación con los SSD, los precios de los discos duros HDD son más asequibles, por lo que es la mejor opción si tienes un presupuesto un poco corto.

Desventajas de un HDD

Si bien, los discos duros tienen diferentes velocidades de escritura y lectura, dependiendo de sus revoluciones por minuto, las unidades de estado sólido son más rápidas. Esto se debe, también, a que el HDD es propenso a la fragmentación de datos por su superficie de grabación giratoria, lo que ralentiza el equipo. Otra desventaja es que consume más, ya que precisa de una mayor energía de entrada para poder girar el plato metálico y mover el cabezal para la lectura magnética. Su funcionamiento, además, es mucho más ruidoso. A su vez, un disco duro HDD es más propenso a tener fallos de seguridad o a perder datos, porque las partes físicas que lo componen lo hacen un dispositivo vulnerable. También, es más voluminoso que las unidades SSD.

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